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martes, 23 de julio de 2013

La belleza: Una búsqueda sin fin.




“A partir de ahora, debemos rendirnos a la tolerancia, al sincretismo total, al absoluto e imparable politeísmo de la belleza”

Umberto Eco

 
¿Qué es la belleza? Es algo fácil de percibir pero difícil de explicar. El ser humano se puede conmover ante la visión de un amanecer, la sonrisa de un niño o una obra de arte. Podemos encontrarla en la propia Naturaleza en forma de fractales que son formas geométricas irregulares que se repiten a diferentes escalas o también que muchas plantas brotan siguiendo la sucesión de Fibonacci, una sucesión infinita de números naturales que guardan entre sí proporciones equilibradas. La Naturaleza utiliza el mismo esquema para disponer hojas, pétalos, frutos… Sin embargo, la belleza fundamentalmente es una creación cultural, así cada cultura, espacio o tiempo tiene su ideal de belleza. El concepto de belleza como construcción cultural está formado por una serie de ideas socialmente asumidas que van evolucionando de acuerdo con las cambiantes circunstancias sociales, biológicas, psicológicas, etc.
 
 "Nautilus". Museo de la Evolución Humana.
 

La exposición “La belleza. Una búsqueda sin fin” del Museo de la Evolución Humana nos adentra en este fascinante mundo de la mano de ciento cincuenta piezas y nos invita a reflexionar que ha supuesto la belleza en el transcurrir del tiempo, su influencia en nuestras vidas, en nuestras relaciones personales, y que sacrificios de toda índole se puede llegar a hacer para alcanzar un determinado ideal de belleza. Es de destacar como el uso de tratamientos y artificios para acrecentar la belleza era inherente a los mandatarios y clases pudientes desde el inicio de los tiempos y como progresivamente se fue democratizando los usos de higiene y cosmética así como la moda. Se pasa así del uso de la belleza como signo de distinción y diferenciación entre clases sociales a una transversalidad ayudada por cambios políticos, industriales, de pensamiento y mentalidad.

A partir del siglo XX -convulso y con contrastes- irrumpieron vehículos de difusión extraordinarios de ideales de belleza, la industria del cine o la televisión convirtieron en mitos sexuales e iconos de belleza a pléyades de artistas, creando un mundo fantasioso paralelo al mundo real que, sin embargo, no puede ocultar los profundos cambios sociales y económicos que se suceden por toda la tierra relativizando los criterios estéticos.

Adentrémonos en esta exposición, conozcamos los cánones de belleza a lo largo del tiempo, descubramos la proporción áurea en la naturaleza, escultura, pintura y arquitectura, asistamos a los nuevos avances tecnológicos aplicados al mundo de la belleza.

 

miércoles, 10 de julio de 2013

Alexandra Berta.


El aforo del patio de los mármoles del Hospital Real estaba completo, presagiando lo que iba a ser una auténtica revelación musical en esta nueva edición del FEX. Una sobria puesta en escena, una mesa con una cítara que anunciaba sonidos nuevos que nos iban a transportar al corazón de la música tradicional húngara.



Foto de Beatriz Eligio
Fotos de Beatriz Eligio
 

Alexandra Berta es una citarista de enorme talento que se acompaña a sí misma con la voz potente, sobria y elegante que posee. Alíz Agod con su voz alegre y perfectamente modulada hace que se compenetren a la perfección. Ádám Kiss Balbinat es un verdadero virtuoso del violín, capaz de arrancar de forma parsimoniosa y terminar en tempo rápido, elevando la expectación del auditorio. Imre Csasznyi, viola, voz y tambura, me descubrió este instrumento parecido a una mandolina, alcanzando pasajes de verdadera calidad con su compañero. Con el sonido envolvente de la tambura y la gravedad de su voz interpretó una canción profunda, muy sentida, introspectiva, una especie de lamento quizás por una pérdida, de emoción contenida, bellísima.


 

La conjunción de las cuatro voces y de los instrumentos de cuerda efectivamente nos trasladaron al corazón de Hungría, cantando sobre temas universales: amor, elección de pareja, matrimonio, separación y penas de la vida. Es por eso que despertaron sentimientos encontrados como tristeza, ilusión, alegría y felicidad, acompañados por melodías identificables en Moldavia, Hungría, India, Estados Unidos… Saber que esos temas universales también se acompañan de melodías universales, que pueden brotar allí dónde halla un sentimiento puro.


 
  

7-7-13 Alexandra Berta from Festival de Granada on Vimeo.