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domingo, 25 de agosto de 2013

El valle de Noambé.


Me llamo Tom, soy agente de seguros y dos semanas antes de jubilarme me fui a África. De cómo cambié mi despacho en Albawer’s Insurance, repleto de pólizas e informes por el valle de Noambé, no me preguntéis. Aquella llamada de Aseguradores sin Fronteras me regaló el seguro más bonito que jamás haya hecho.
 
La pequeña aldea de Omká la cruzaba un riachuelo de agua purísima, siguiendo su estela me encontré el viejo ébano sagrado que languidecía sin remedio.
-Si muere el árbol- me decía el jefe del poblado- morirá la alegría en esta aldea, los niños perderán la sonrisa. Tom, haznos el mejor seguro.
-Tranquilo. Esto es lo único que me atreví a decir mientras oía el roce de las hojas del ébano con la brisa, emitiendo una melodía finísima, tan dulce como de oboe.
 
Arañé con mis manos en las raíces del árbol, separé con pericia la tierra que se adhería, ahondé y ahondé hasta encontrar un pajarillo de alas tornasoladas, el mismo que halló Pandora en el fondo de la caja. Al verme, feliz, levantó el vuelo, sembrando la esperanza en la aldea.
 
Hoy, a miles de kilómetros del valle de Noambé, aún recuerdo mi último seguro.
 
 
 
Flavio Sevilla.

domingo, 11 de agosto de 2013

Detroit Institute of Art: ¿Venta al mejor postor?


 

Detroit llegó a tener en la década de los cincuenta del siglo pasado cerca de dos millones de habitantes, hoy apenas llega a los setecientos mil. Esta merma poblacional es consecuencia del declive de la industria del automóvil –Ford, General Motors, Chrysler- que se asienta en la ciudad. Todo ello ha contribuido a que la situación financiera haya llegado al colapso. Detroit acumula una deuda de 18500 millones de dólares, fruto también de años de dispendio y corrupción.
 
Fotografía Nitesh's
 
En un intento de encauzar la situación económica, el gobernador de Michigan nombró a principios de 2013 a un administrador gerencial de la ciudad para que intente encontrar soluciones a la situación caótica de las finanzas públicas. Una de las soluciones expuestas es la venta de parte de las sesenta mil obras de arte del Detroit Institute of Art, las cuarenta obras más representativas podrían reportar cerca de tres mil millones de dólares. Todo ese inmenso patrimonio artístico compuesto por obras de figuras como Matisse, Van Gogh, Diego Rivera, Tintoretto, Caravaggio o Rembrandt podría salir en pública subasta para aligerar las deudas con los acreedores de la ciudad. Una colección que se ha formado a lo largo de décadas y que es patrimonio ciudadano, así figura en las cartelas de las pinturas, todas con la misma leyenda: “Propiedad de la ciudad de Detroit”.
 
                                                           Mural de Diego Rivera. Fotografía Vasenka.
 Es evidente que en una ciudad debe haber servicios públicos garantizados tales como los de seguridad, educación, asistencia social, etc. Pero el debate surge en si una ciudad o un país puede comerciar con su arte y con su historia para garantizar estos servicios y privar al ciudadano de un derecho básico como es el del acceso a la cultura.
 
 

domingo, 4 de agosto de 2013

Miguel Ángel Revilla. Nadie es más que nadie.


Un hombre que confiesa que escribió el libro con un pilot porque no maneja máquinas de escribir ni ordenadores, y que se comió un plátano por primera vez a los diez años en una visita familiar a Santander, irremediablemente te cae bien. Miguel Ángel Revilla tiene un componente de hombre espectáculo, es capaz de cantar a dúo con David Bustamante, calzarle unas albarcas al Rey de España o plantearle un reto culinario al chef Alberto Chicote en televisión -reto que ganó, por cierto, por un pequeño margen de puntuación, cocinando “Perrechicos”, un revuelto de champiñones cántabros-. Ahora, con este libro, nos acercamos a su vida personal, desde su infancia en Polaciones, en la montaña cántabra, rodeado de ganado, su familia, su vida de estudiante, el inicio de su trayectoria profesional y el salto a la vida política. Narra muchas anécdotas, algunas desternillantes como la de su encuentro con el rey Harold de Noruega después de toda una mañana de continencia urinaria en la boda de los Príncipes de Asturias. Otras son muy duras como las de una denuncia que le interpuso un ex diputado del Parlamento de Cantabria por apropiación indebida, denuncia sin ningún fundamento como quedó de manifiesto en el juicio celebrado, o la de un empresario y un amigo de la infancia que trataron en vano de corromperle ofreciendo dinero a cambio de concesiones.
Aconsejo leer los capítulos dedicados a la guerra de Irak por su interés y el dedicado a la economía, como economista que es explica los orígenes de la crisis económica que vivimos y da pautas e indicaciones para salir de ella. Nos da a conocer la cara humana de hombres como Emilio Botín, alejada de la visión que en general se tiene de él.
Polaciones (Cantabria)
Tiene un inmenso amor a su tierra, a Cantabria, y eso lo deja traslucir a lo largo de todas la páginas de este libro, es un hombre muy extrovertido y espontáneo alejado del político encorsetado y con prevenciones. El atractivo de este personaje radica ahí, es capaz de hacer cosas normales en un mundo alejado de la gente normal como es el de la política. Leyendo el libro descubrimos las miserias de la política, las debilidades de los políticos, las intrigas y trampas. Miguel Ángel Revilla puede ser muchas cosas pero es un hombre honesto, convencido de que nadie es más que nadie, y si alguna lectura hemos de sacar de su libro es que es necesario que en política afloren personas con pasión por el servicio público, sin ataduras, con sentido común y que antepongan los intereses generales a los particulares.